¡Todos a cubierto! Los
e-books o libros electrónicos dominan el mundo. Bueno, dicho así parece que estuviéramos ante un nuevo fenómeno a lo
Orson Wells con
La guerra de los mundos. Pero lo que sí que es cierto es que están haciéndose un hueco muy grande en el mercado literario. Como amante de los libros, siento que tengo que luchar contra el fin de la literatura impresa, pero, ¿cómo?

Supongo que habrá mucha gente a la que le guste
la lectura como forma de entretenimiento y enriquecimiento personal. A mí, además de la lectura, me apasionan
los libros: su olor, el sonido que producen sus hojas al pasarse, su suavidad, esa sensación de felicidad al estrenar un nuevo libro... Sé que lo normal al comprar un libro es leerse el resumen de la contraportada (que para algo lo ponen ahí), pero yo no soy normal. Yo tengo una fe ciega en las portadas, y si me gustan me hago con el libro.
Mi madre me cuenta muchas veces que cuando era muy pequeña y mi padre se ponía a leer el periódico, yo cogía uno de mis cuentos (aunque no supiese leer) y hacía como que leía, aunque la mayoría de las veces el libro estaba del revés. Supongo que mi amor por los libros me viene desde pequeñita.
Con las versiones digitales de los libros se ahorran toneladas de papel y se evita la tala de millones de árboles, pero para mí la esencia de los libros se perdería. El libro que estoy leyendo ahora ha sido acreditado por Greenpeace como "
amigo de los bosques" y espero que pronto todos los libros entren en esta categoría. El
proyecto Libros amigos de los bosques promueve el uso de papel respetuoso con el medio ambiente en la impresión de libros, por lo que supone una buena alternativa a los libros digitales.
Otra de las ventajas de los e-books es que pesan menos que muchos de los libros que nos leemos, pero si
"para estar guapa hay que sufrir", ¡para cultivarse no iba a ser menos! Si bien es cierto que puedes almacenar muchas más historias en menos espacio. Pero pensad que venís de trabajar, de estar 8 horas delante de un ordenador, tenéis la vista agotada. ¿De verdad os apetece poneros a leer de una pantalla? No creo ni que sea bueno para la vista.
Uno de mis sueños (porque tengo muchos) es montar una
librería-cafetería con una
amiga. ¿Qué va a ser de las librerías cuando los e-books dominen el mercado? ¿Ocurrirá como con los Todo a 100 con la llegada de los chinos? Independientemente de que algún día llegue o no a montar mi negocio no me gustaría que las tiendas de libros
desapareciesen. Me encanta entrar en Topbooks o en La casa de libro y pasar horas leyendo títulos y mirando portadas; haciendo listas mentales de cuáles serán mis próximas "presas".

Desde que tengo uso de razón, siempre he querido que mi casa tuviese una
sala de lectura. Estanterías llenas de libros hasta el techo con escaleras corredizas y un cómodo sofá junto a una ventana donde sentarme a releer mis historias favoritas. Supongo que La Bella y la Bestia también ha contribuido a mis fantasías.
Por el momento, aunque sé que lucho contra lo inevitable, me niego a comprarme un e-book. Sería como traicionar a los compañeros que me han acompañado toda la vida,
amigos que me han enseñado a leer, que me han hecho soñar, que han conseguido que mis trayectos de una hora en metro se me hicieran cortos. Lo siento por la era de la tecnología pero yo lo tengo claro:
seré fiel a los libros de toda la vida.