sábado, 8 de enero de 2011

Prohibido fumar

Empezamos el nuevo año con nueva ley. Queda prohibido fumar en establecimientos públicos. Esta nueva normativa ha creado gran controversia. Los que más se quejan son los hosteleros, que afirman que su clientela se verá seriamente mermada. Por ello recurren al ingenio para compensar esta ley. Las setas calefactoras que se ponen en las terrazas han sido el regalo estrella estas navidades para los dueños de bares y restaurantes. Algunos además recurren a mantas para que sus clientes no tengan que pasar frío en las terrazas.

He oído decir a mucha gente que está en contra de prohibir. Desde mi punto de vista eso sólo lo dicen los fumadores, porque cuando en Madrid prohibieron el botellón a nadie más de 30 años le importó. Es decir, que a la gente sólo le preocupa que prohíban las cosas que le afectan, no les molesta que coarten la libertad del ser humano en general.

Yo estoy muy contenta con la nueva ley. Es una maravilla poder salir de fiesta y volver a casa sin oler a cenicero humano, porque si yo he decidido no fumar, no sé porqué me tiene que afectar a mí que otros hayan decidido hacerlo. Recuerdo que la 1ª vez que fui a un país donde está ley ya estaba en vigor, creo que fue a Londres, me sorprendió mucho oler a mi después de una noche de juerga.

También agradezco poder comer en un restaurante sin tener que inhalar el humo de cigarros ajenos mientras como. Ya sé que en principio los restaurantes estaban divididos en fumadores y no fumadores, pero alguna vez me ha ocurrido que me han sentado en fumadores por error o porque estaba todo el restaurante lleno.

A pesar de todo me da mucha rabia por los pocos, porque fueron muy pocos, hosteleros que hicieron la inversión el año pasado y aclimataron la zona de fumadores tal y como exigía la ley. Me da rabia porque ellos invirtieron una suma importante de capital y ahora no les sirve para nada. Desde mi punto de vista es a estos pocos a los únicos a los que se les debería permitir que su clientela fumara, ya que han demostrado honradez desde el principio.

Supongo que todos los que seáis fumadores pensaréis que no digo más que tonterías. Pero es lo que ocurre con las leyes controvertidas, que genera multitud de opiniones...

viernes, 7 de enero de 2011

¡Al ataque!

3, 2, 1... ¡Las rebajas han empezado! Marujas, señoras de postín y jóvenes se vuelven locas por igual cada 7 de enero cuando se inauguran oficialmente las rebajas de enero.


Vale, lo reconozco: soy la típica loca que madruga para estar a las 10 de la mañana en la puerta de las tiendas. Pero este año no. Podría haberlo hecho, pero en realidad no había visto nada en las tiendas que me tuviese con el alma en vilo. Aún así, como tenía que cambiar (no descambiar, como dice un porcentaje muy alto de los españoles) algunos regalitos de Reyes, me he dado una vuelta por las rebajas, pero sin presión. Por supuesto algo ha caído.

Hoy, que por primera vez he vivido este acontecimiento sin re-encarnarme en la protagonista de Loca por las compras, he visto que es todo una locura. Hay que hacer colas de 20 minutos para probarse ropa y colas de media hora en adelante para pagar. Todo para llegar a casa y ver que lo que hemos comprado no nos convence y volver a la tienda a devolverlo. ¡Si es que nos va la marcha! Además es muy difícil encontrar buenas gangas porque está todo revuelto. Lo mejor es ir vestida para la guerra. Poneros la ropa necesaria para no tener que pasar por los probadores a no ser que sea totalmente indispensable.

Así que los que tengáis pensado pasaros por las tiendas hoy armaros de paciencia, que la cosa no va a ser fácil.

miércoles, 5 de enero de 2011

La eficiencia de la sanidad pública

He empezado el año con mal pie. He cogido ese virus que ronda por Madrid y que los más afortunados han sabido esquivar. Así que cuando sonó la última campanada yo tenía una uva en una mano y un cleenex en la otra. Lejos de quedarse en un trancazo, la cosa digievolucionó y se convirtió en una mezcla de garganta, nariz y estómago que prefiero pasar por alto para evitaros los detalles más "gráficos" de mi enfermedad.

El caso es que yo el día 3 tendría que haber ido a trabajar pero mi estado de salud me lo impidió, así que acudí a mi centro de salud a por la baja. La verdad es que como soy nueva en esto del mundo laboral creí que la baja era algo que te daban en un momentito y te despachaban rapidito para casa. ¡Qué ilusa! Después de dos horas y veinte minutos haciendo cola (a pesar de que tenía cita) me recibe el doctor, me hace un brevísimo reconocimiento y me dice que vuelva al día siguiente a por la baja y el alta. Al día siguiente vuelvo y otros cuarenta minutos esperando. Como me olía algo como lo del día anterior, me colé y le dije al médico que sólo iba a por la baja. El doctor muy amablemente se dispuso a hacérmela pero me dijo que no podía porque había un fallo en la tarjeta que tenía que solucionar. Vuelvo hoy (por tercera vez) al centro de salud por la mañana a solucionar lo de la tarjeta. Otros 45 minutos de espera. Me mandan a casa a por otro papel. Vuelvo a casa, cojo el papel, vuelvo al centro, y cincuenta minutos después me arreglan lo de la tarjeta, no así lo de la baja que me dicen que hasta el próximo lunes no será posible.

Conclusión: después de cinco visitas al hospital en 3 días y de más de 4 horas y media de espera no tengo la baja.

Con todo esto he podido observar un par de curiosidades tanto en el hospital como en los pacientes que me han llamado la atención y que quiero comentaros:

1. La señora de turno que por colarse pone cara de abuelita desvalida pero que sale de la consulta con una cara de joven y sana que parece que hasta le han inyectado botox. (Nota mental: no fiarse nunca de las abuelitas desvalidas. En el autobús pasa lo mismo, parecen indefensas pero yo creo que se preparan para la San Silvestre porque tienen unos reflejos en cuanto se queda un sitio libre...)

2. ¿No hay control de seguridad en los hospitales? ¿Es qué no ven Anatomía de Gray? Yo no es que quiera dar ideas pero, ¿y si entra un loco en el hospital con una pistola dispuesto a cargarse a alguien? Ni guardias de seguridad ni nada. ¡Y luego en los aviones no te dejan subir ni líquidos!

Creo que este ha sido mi primer contacto (consciente) con la seguridad social y debo decir que no me ha gustado nada. No voy a negar las ventajas de la sanidad pública a estas alturas de la película, pero creo que aún se puede mejorar en muchos aspectos.

¿Lo mejor para no tener que pasar por este trago? No caer enfermo. Que parece que no nos damos cuenta de lo importante que es la salud hasta que nos ponemos malos. Así que mi deseo de año nuevo es mucha salud para todos.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Despidiendo el año

Otro año que se va. Bye, bye 2010. Willkommen 2011 (que no se diga que las clases de alemán no están sirviendo para nada). Los supermercados están hasta las trancas, las peluquerías no dan abasto y las uvas se venden más que en ningún momento del año (algo curioso cuando no es época de uvas). Esto se debe a que un año hubo excedente de esta fruta y así comenzó la tradición de tomar una uva por campanada. Todo un negocio, por otra parte...

La noche del 31 de diciembre todo el mundo hace lo posible por atraer hacia si la buena suerte. Tangas rojos, oro en las copas para brindar, el pie derecho adelantado en la última campanada... Hay mil y una supersticiones para despedir el año y recibir al nuevo con buena suerte y felicidad. En mi casa tenemos rituales propios de personas que se visten con camisa de fuerzas, pero es que mi madre es un poco bruja (pero buena) y bastante supersticiosa.

Cuando empieza a llegar la gente para la cena de Nochevieja, en mi casa se enciende una vela blanca. Esa vela debe estar encendida toda la noche. Cada uno escribe en un papel tres deseos para el año que entra y los guarda hasta el final de la noche. Después de la última campanada, y de todos los brindis, besos y abrazos que acompañan a dicho momento, cada uno quema su papel en la vela blanca. El papel se tiene que quemar entero porque sino no se cumplen los deseos. ¿Qué, alguien había oído hablar de este ritual? Pues en mi casa es tradición.

Sé que en la mayor parte del mundo la gente acostumbra a llevar ropa interior roja para que les de buena suerte. Pero en mi casa, esa noche hay que tener algo verde que te toque el cuerpo. Valen calcetines, ropa interior, pulseras... Mientras te toque el cuerpo vale. Muchas veces se nos olvida ponernos algo de este color así que nos ponemos un trocito de laurel, perejil o algo verde dentro del sujetador o el calcetín. (No digáis que no os he avisado que eramos un poco raritos).

Os animo a que pongáis en práctica mis "hechizos" y a que compartáis los vuestros. A ver si entre todos damos con el truco perfecto para ser todos muy felices el próximo año. ¡FELIZ 2011 A TODOS! Espero que paséis una noche mágica.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Feliz Navidad

¡FELIZ NAVIDAD A TODOS! A todos aquellos a los que les visita Papá Noel, espero que haya convertido todos vuestros sueños en realidad, y si no es así, no os pongáis triste, ¡que aún faltán los Reyes!

Disfrutad el día, sobre todo si tenéis niños en casa, porque hoy es un día mágico para ellos.


miércoles, 22 de diciembre de 2010

La lotería de navidad

Un año más los niños de San Ildefonso esperan nerviosas a cantar el premio gordo de la Lotería de Navidad. Los españoles esperábamos este día con mucha ilusión. Yo ya había empezado a hacer cábalas de lo que haría si resultase premiado mi décimo.

Para empezar me compraría una casa, que imagino que es lo que haría prácticamente cualquier persona de 25 años que aún vive con sus padres. Luego me haría un viaje por Nueva York, Argentina, Australia o China. Y la verdad es que si te paras a pensarlo tampoco es tanto dinero:300.000 euros. ¡Ojo!, que yo no me quejo, pero que 300.000 euros no te permiten retirarte.

Así que, esta mañana he estado navegando en Internet desde el trabajo para mantenerme informada de los premios que iban saliendo y cuando ha salido el gordo… ¡Horror! El 79.250. Se han debido equivocar, porque yo tengo otro número… Pero no, no se han equivocado. No me he llevado ni las migajas… Así que toda esa ilusión que tenía al empezar el día se evaporado como por arte de magia.

Hay que decir que este año está muy repartido el primer premio: Molina de Segura (Burgos), Alicante, Madrid, Saldaña (Palencia), Barcelona, Zaragoza, Alcorcón (Madrid), Cerdanyola del Vallés (Barcelona), Barcelona, la estación de Chamartín (Madrid), Cáceres y Eibar (Guipúzcoa), pero debe ser que se les ha debido olvidar repartir algo conmigo (aún estáis a tiempo).

Ivan Quintero y Andreas López son los afortunados niños que se han desgañitado gritando “setenta y nueve mil doscieeeeeeentos cincuentaaaaaaa” “tres milloooones de eeeeeuros”.

El segundo premio (un millón de euros) ha recaído en el número 00147. Personalmente me parece un número feísimo, puede tener algo que ver que tampoco me haya tocado a mí. De todas formas aquí os dejo apuntado los premios más importantes para que consultéis a ver si habéis tenido más suerte que yo y os ha tocado algo. Eso sí, si os ha tocado, invitarme a unas cañas, ¿no?

¡Que la suerte os acompañe!

  • EL GORDO: 79.250
  • 2º PREMIO: 00147
  • 3er PREMIO: 75.913
  • 4os PREMIOS: 57.896 y 25.506
  • 5os PREMIOS: 75.869 , 73.684 , 77.992 , 69.069 , 34.141 , 15.548, 06.075, 78.953

Sinceridad vs Mala educación

Aunque mucha gente crea lo contrario, no por ser sincero se debe ser maleducado. La sutileza es una cualidad de la que muchos carecen. Si yo tuviese una amiga que tuviese un poco (o mucha) pelusilla en la zona del bigote no se me ocurriría decirle: “Oye Groucho, ¿hacemos algo está tarde?”. La cogería aparte y le diría de la manera menos brusca posible que tiene un problema de bello facial que es muy fácil de solucionar. Y todos tan contentos. Y lo haría así porque es lo que me gustaría que hiciesen conmigo en una situación de este tipo.

Y es que todos estamos expuestos cada día a multitud de situaciones que nos pueden poner en esta tesitura: se te queda comida entre los dientes, se te ha olvidado quitarte la etiqueta al estrenar el modeluki, al sonarte los mocos te dejas algo en la nariza, te manchas el bigote con la leche…

El problema está en que muchas de estas de estas personas que se creen abanderados de la sinceridad buscan la risa y los aplausos de los presentes, aunque ello suponga dejar en ridículo a otra persona a la que incluso, a lo mejor, aprecian.

¿Entonces, qué hacemos con ellos? ¿Utilizamos el ojo por ojo? Desde luego se lo merecen, pero eso haría que nosotros cayésemos también en las redes de la mala educación. Así que ante sus ataques de sinceridad lo único que podemos hacer es contraatacar con comentarios mordaces e irónicos sin caer en golpes bajos.

Y como dice mi abuela: “Ande yo caliente, ríase la gente.”